Trabajar en un ambiente laboral tipo oficina es una de las tantas alternativas del arquitecto. Dentro de mis cortos años de experiencia estoy en mi segunda incursion entre escritorios y marcadores de entrada y salida.
Para el colega que lo desconozca es un lugar bien particular, donde existen siempre denominadores comunes: el guardia, el auxiliar del aseo que todo lo sabe, la junta de secretarias, los matuteros que desfilan y venden desde perfumes de importación directa europea Made in Paraguay hasta enciclopedias (si .. increible .. enciclopedias).
Compartes espacio con impresoras, resmas de hojas, hervidores de agua, radios am/fm y microondas. Inevitablemente (a no ser que seas un uraño) tambien empiezas a compartir cosas de tu vida, conversaciones, vivencias. Tus actividades de fin de semana y tus trayectos desde y hacia el trabajo dejan de ser sólo tuyos y pueden transformarse en conversaciones tan profundas que luego gratamente te sorprendes.
Ves que detras de cada administrativo, profesional o estafeta hay un mundo complejísimo del cual puedes aprender o contaminarte. Obviamente elegir cual opción es habilidad de cada cual.
La ofis es un mundo dentro del mundo, un habitat que parte su existencia de una premisa tan simple como es el "hola, cómo pasó el fin de semana ... ???"
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